Joana Bonet - PlanetadeLibros

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Joana BonetOtros títulos de la colecciónÁncora y DelfínEl sueño de la razónBerna González HarbourPepitaPablo CarbonellUna madreAlejandro PalomasLos crímenes de AliciaGuillermo MartínezPREMIO NADAL DE NOVELA 2019La rama que no existeGustavo Martín GarzoDe entre el humoXabier GutiérrezAntes de los años terriblesVíctor del ÁrbolSi esto es una mujerLorenzo Silva y Noemí TrujilloTodos los naufragiosLaura CastañónSíguenos mEn Fabulosas y rebeldes, Joana Bonet nos narra cómo fue forjando su identidad femenina, consciente de aquella enseñanza deSimone de Beauvoir: «No se nace mujer, se llega a serlo».Desde la niña que crece en el seno de una familia de clasemedia en un pequeño pueblo de interior, hasta convertirseprecozmente en una de las primeras mujeres en ocupar cargos ejecutivos en el periodismo de moda, arte y tendencias denuestro país. Desde aquellos años en que las mujeres aún noconducían y los domingos por la tarde cosían en casa mientrasellos se entretenían en el bar, hasta la época en que ellas ya trabajaban pero los puestos de dirección eran solo para hombres.Lectora voraz, sensible, irreverente, Bonet se sirve de su vidapara explorar el universo femenino.Escrito desde la experiencia de lo vivido, nos ofrece una crónica impresionista de lo femenino con una mezcla precisa entresus vivencias, la mirada artística de las mujeres a quien rindehomenaje, como Coco Chanel, Sylvia Plath, Carmen Laforet,Louise Bourgeois o Meryl Streep —antecesoras que le mostraron sugerentes maneras de ser mujer—, y la reflexión crítica.Todo ello para hablarnos de la mujer sin máscaras, de tú a tú,en voz baja, entrelazando lo íntimo y lo público.Cómo me hice mujerJoana Bonet CamprubíJoana BonetTerritorio LovecraftMatt Ruff«Joana Bonet escribe su vida —nuestra vida— en untestimonio socioíntimo, personal y colectivo a un mismo tiempo, acompañado de una deslumbrante galería de mujeres admirables. Firma, así, una historiade sí misma, un retrato de la sociedad y una crónicauniversal.» MARTA REBÓN(Vinaixa, 1966) es periodista, filóloga y madre.Empezó a escribir en prensa a los dieciocho sobreaquello que no escribían los demás. Ha dirigidoe impulsado varias revistas (Woman, Marie Claire,Icon, Interiores) y en 2016 creó Fashion&Arts Magazine, que actualmente dirige. Desde 2006 es articulista de La Vanguardia, donde escribe sobre política, mujeres y vida cotidiana. Entre sus ensayospublicados están Mi vida es mía (2000, coautora conAnna Caballé), Hombres, material sensible (2003), Lasmetrosesenta (2007) y Generación paréntesis (2013). Bonet suscribe aquellas palabras de Rebeca West:«Nunca he sido capaz de averiguar exactamenteen qué consiste el feminismo; solo sé que la gente me llama feminista siempre que expreso sentimientos que me diferencian de un felpudo».PVP 18,90 1023867814749 788423 355778Imagen de la cubierta: Myron Davis /Time & Life Pictures / Getty ImagesFotografía de la autora: Carlos CortésDiseño de cubierta: Planeta Arte & Diseño

Fabulosasy rebeldesCómo me hice mujerJoanaBonetEdiciones DestinoColección Áncora y DelfínVolumen 1474001-304 Fabulosas y rebeldes.indd 506/05/2019 12:22:27

Joana Bonet, 2019Por mediación de MB Agencia Literaria Editorial Planeta, S. A. (2019)Ediciones Destino es un sello de Editorial Planeta, S. A.Diagonal, 662-664. 08034 mera edición: junio de 2019ISBN: 978-84-233-5577-8Depósito legal: B. 13.340-2019Impreso por Black PrintImpreso en España-Printed in SpainEl papel utilizado para la impresión de este libro es cien por cien libre de cloroy está calificado como papel ecológico.No se permite la reproducción total o parcial de este libro, ni su incorporacióna un sistema informático, ni su transmisión en cualquier forma o porcualquier medio, sea éste electrónico, mecánico, por fotocopia, por grabaciónu otros métodos, sin el permiso previo y por escrito del editor. La infracciónde los derechos mencionados puede ser constitutiva de delito contra lapropiedad intelectual (Art. 270 y siguientes del Código Penal).Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos) si necesitafotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra. Puede contactar conCEDRO a través de la web www.conlicencia.com o por teléfono enel 91 702 19 70 / 93 272 04 47.001-304 Fabulosas y rebeldes.indd 606/05/2019 12:22:27

Y ME HICE MUJERY me hice mujer. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .Select Jazz. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .El edredón granate . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .Las estaciones vacías . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .Los años kumbayás . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .Una carta a Adolfo Suárez . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .Hombres, un monumento al sol . . . . . . . . . . . . . . .Il faut être absolument moderne . . . . . . . . . . . . . . . . .Espíritu dandi . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .Revistas sin chuminos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .Eres como un hombre . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .La maternidad, un cortocircuito . . . . . . . . . . . . . . .Andar sobre el agua. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .Feminismo con sacarina . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .Me too, moi non plus . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .Mujeres de bolso ordenado. . . . . . . . . . . . . . . . . . . .Excepto la felicidad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .La mitad de la vida . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .001-304 Fabulosas y rebeldes.indd /2019 12:22:51

40 MUJERES FABULOSAS Y REBELDES1. Coco Chanel. La escalera de caracol. . . . . . . . .2. Peggy Guggenheim. Colgar un Pollocken el palazzo. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .3. Barbara Hutton. La primera socialité dela historia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .4. Zenobia Camprubí. Vivir detrás de los versos5. Sylvia Plath. Cuando la vida duele. . . . . . . . . .6. Lee Miller. Desnudarse en la bañera de Hitler7. Diana Vreeland. It’s faction, but not fiction . . .8. Nico. Sobrevivir sobre ruinas . . . . . . . . . . . . . .9. Patricia Highsmith. Voracidad perversa. . . . .10. Charlotte Brontë. La pluma victoriana . . . . . .11. Maruja Mallo. Marúnica no pintaba«como una mujer» . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .12. Natalia Ginzburg. La depuradora del lenguaje13. Mary Shelley. Horror sin venganza . . . . . . . . .14. Simone de Beauvoir. La hermana delfeminismo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .15. Dorothy Parker. La excéntrica acidez . . . . . . .16. Nina Simone. Una voz de grava y café crema17. Carmen Laforet. Un refugio para Nada . . . . .18. Édith Piaf. Entre las rosas y el barro . . . . . . . .19. Louise Bourgeois. Iluminar el abismo . . . . . . .20. Isabella Rossellini. Un espíritu «pro edad». . .21. Margarita Rivière. Una periodista afrancesada22. Joana Biarnés.«Míreme como a un fotógrafo»23. Lola Flores. Esto es carisma . . . . . . . . . . . . . . .24. Lucia Berlin. Justicia poética. . . . . . . . . . . . . . .25. Gala Dalí. Amar como performance . . . . . . . . .26. Patti Smith. Absolutamente moderna . . . . . . .27. Jane Birkin. La belleza despeinada . . . . . . . . .28. Joan Didion. Amor y dolor en las noches azules29. Janis Joplin-Amy Winehouse. El amores perdedor . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .30. Sontag y Leibovitz. Cuando digo enamorada001-304 Fabulosas y rebeldes.indd 019 12:22:51

31.32.33.34.35.36.Rita Hayworth. La vida sin guantes. . . . . . . . .Idea Vilariño. Poeta de la ausencia. . . . . . . . . .Marguerite Duras. Un deseo libre . . . . . . . . . .Diana Arbus. Salir a cazar. . . . . . . . . . . . . . . . .Véra Nabokov. Una devoción literaria . . . . . .Las hermanas Mitford. Excéntricasy perversas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .Emma Cohen. Musa del escepticismo . . . . . . .Michelle Obama Una intrusa en la Casa BlancaMeryl Streep. Tocada por el don . . . . . . . . . . .Mercé Rodoreda. Un jardín interior . . . . . . . .281284287291294Créditos de las imágenes. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .29937.38.39.40.001-304 Fabulosas y rebeldes.indd 30326526827127427706/05/2019 12:22:51

Y me hice mujerPertenezco a la clase de gente que piensa que el génerono lo determina todo, que existe un universo común entre ambos sexos. Hombres y mujeres, miembros de unaespecie que soñamos parecido, que tropezamos con piedras de igual tamaño y que sentimos el mismo saboramargo del vinagre. Pero no recuerdo un solo día de mivida en que quisiera ser hombre. Ni una hora, ni un instante, en que ansiara tener pene.Fui una niña lectora; la mejor llave para escapar de larealidad y construir mundos interiores en los que habitaba la fantasía: bastaba con entrecerrar los ojos y recostarla cabeza en la ventana para vivir las historias más dramáticas y a la vez encantadoras que me transportaban aotro tiempo. Fabulaba a conciencia y ocupaba el papel deprotagonista, con mayor vigor cuando las tardes se deshacían lentamente. O en las horas pausadas de la noche,embebida del amor y su misterio, sin apenas atisbar supráctica real. Me habían enseñado a que cada noche antes de acostarme tenía que hacer examen de conciencia.Alargaba todo lo que podía el día hasta llegar a ese momento, primero escuchando un programa de radio decanciones solicitadas por correo postal, luego leyendo aPearl S. Buck y sus historias orientales, o contemplandoalguna foto de un chico que guardaba bajo llave. Pero, alapagar la luz, inmóvil bajo las sábanas, empezaba a ensoñar y ensoñarme, y siempre convertida en una heroína13001-304 Fabulosas y rebeldes.indd 1306/05/2019 12:22:27

del amor, una Isolda avant la lettre. Hasta que ya no había excusa para el examen de conciencia. A veces me loventilaba en un santiamén y otras lo prolongaba paraarrancarme los pelos del brazo, uno a uno, poniendo aprueba el umbral del dolor y sabiéndome tan libre en lasideas como penitente en los hechos.Nací en un pequeño pueblo de piedra con nombreárabe, Vinaixa (Beni-Aixa), frontera entre dos provincias, Tarragona y Lleida. Tierra de secano donde lahuerta apenas fructifica. Aceite, vino, almendras. Tractores y animales. En casa teníamos granja, y, con la misma naturalidad con la que empezaba a leer a Enid Blyton, J. D. Salinger o Mary Shelley, asistía a la sádicamatanza del cerdo, al despelleje del conejo y al pánicoque envolvía la casa en las tardes de verano, cuando eltermómetro superaba los cuarenta grados y morían naves enteras de pollos que criaban mis padres. Pollos gordos, ahogados, secos. La agonía de aquellos animales,aparte de los gatos y perros sarnosos, me angustiaba igualque la frenética actividad de las mujeres faenando con elmondongo del puerco aún caliente mientras los hombreslimpiaban los cuchillos. En los postres, después de comersangre frita, encenderían un puro. Tenía varios escondites para refugiarme, pero enseguida descubrí una táctica: si sacaba buenas notas, obtenía permiso para encerrarme a estudiar. Y con aquella excusa empecé a edificarmi mundo interior, y a poblarlo con voces de mujeresraras, excéntricas, rebeldes, fabulosas, diferentes a todaslas que había conocido porque desafiaban su destino.Gracias a las películas para mayores con sus magnéticos dos rombos que distinguían lo importante de lo intranscendente, descubrí a una tal Emily Brontë, autorade aquellas Cumbres borrascosas, cuya versión interpretada por Laurence Olivier y Merle Oberon digerí con tanta excitación como pesadumbre. De inmediato, mi paisaje se refrescó: cuánto me intrigaban las hermanas Brontë,mujeres que ciento cincuenta años antes que yo habían14001-304 Fabulosas y rebeldes.indd 1406/05/2019 12:22:27

escrito a la luz de una vela, en un caserón inhóspito y helado, envueltas en una soledad y un silencio mucho másviolentos que los de mi noche, consiguiendo burlar el tictac del reloj en medio de un páramo que las hizo inmortales. Empecé a coleccionar nombres de mujeres antiguas, vestidas de negro o de blanco. Una de las primerasfue Emily Dickinson, la poeta más excelsa en lengua inglesa, encerrada voluntariamente en sus jardines y susversos, que llegó al extremo de conversar con sus amigosa través de una puerta a fin de respetar su clausura laica.Me interrogaba acerca de aquellas pioneras que habíandesafiado el destino aun viviendo aisladas, y entonces,me convencía de que mi pequeño mundo dejaba de serun lastre, tan solo representaba una circunstancia pasajera, una cárcel de oro que me permitía leer, pensar, sentir,hablar conmigo misma durante horas porque casi todoslos juegos me aburrían. En esa soledad cabían castillosde colores, era una soledad valiosa aunque nada más escuchara el silencio y los crujidos de la oscuridad.En un lugar nublado de la memoria conservo la imagen de las lavanderas en las mañanas frescas. Arremangadas hasta el codo y blandiendo las sábanas como si agitaran los fantasmas con la brisa marina que, a cuarentakilómetros del mar, sigue refrescando aunque desprovista de sal. Me aliviaba que pudiéramos lavar la ropa encasa, que tuviéramos lavadero, o acaso no se trataba deun acto íntimo; la silueta de las mujeres de negro queenjabonaban sus faldas en el safareig municipal se me antojaba propia de un tiempo de novelas antiguas: viejasy jóvenes que cargaban cubos exhibiendo ropa y vida interior. Las viudas. Las solteronas. Las ancianas solas quefisgoneaban tras las persianas cuando escuchaban pisadas sobre el empedrado y robaban la intimidad de unatorpe pareja de adolescentes. Su soledad no era fingida, ypor eso nos aterrorizaba. La vestían con