Publicación Bimestral De La Asociación Poético-Literaria .

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C U A D E R N OD EP O E S Í AYR E L A T OPublicación bimestral de laAsociación Poético-Literaria Formas Difusasfundada en el año 2003 en Vigo.Depósito legal VG 1012-20072

resentaciónCierto es que en la vida hay que buscar aquellas cosas que (re)conforten elespíritu. Buscar y encontrar lo que uno quiere en un momento determinado desu vida es, incluso, una lección de sabiduría. También es cierto que esta acciónes una gran sensación de satisfacción con uno mismo. Se puede comparar estaemoción con el baile, por ejemplo. Cuando uno baila y ha deseado que llegue lahora de bailar, es como si dentro de uno volvieran a nacer aquellas flores quealegraban tanto nuestra vista en la primavera pasada. Por ello, creo yo, quedeseo tanto siempre que llegue mi hora de baile, porque renuevo mi espíritu alfinal de la jornada.Eva Domínguez3PerezaMantengamos la calma, mantengamos la calma,bien sé que ya es hora de vestirse,y aquí estamos,las diez de la mañana y en pijama,con el halo infantilque concede esta prenda a los adultos(y más si la adorna un lamparóno algún motivo ingenuo,pequeños dinosaurios, por ejemplo).Comprendo tus temores,pero atiende: no es posible adecentarse,pues de abrir el armario,la oscuridad se apoderaría de la casa.Las almas severas de los trajestratarían de entrar en nuestros cuerpos;cuando menos,dejarían un rastro de aves seriaspor las habitaciones.Ahora nos protegen los pijamas,pero tarde o temprano,el asedio sería insoportable.Así pues, mantengamos la calma, mantengamos la calma.Faltaremos a misa aunque es domingo.4David Pérez ÁlvarezP

Me escondoen la burbuja de coñacesperando a tener viday gozar de los caminosque se alzan desde el horizonteatragantado con aire.Me hundo,me disuelvo y sonríoporque acaricio las paredesy ellas me devuelven suavescristalinas.He tomado barcolongosTomé barcolongosde libre trayecto,con alas y fuegosy hasta circo a bordo,para continuarpor un mar de nubeseste pendonearsolitario y dulce.Meditando al sol,como aquellos nautasde inmóvil mirada;No espero a nada ni a nadie.Ya llegó el ocasoy ante mí se abriránnuevos y hermosos cuadrosque recordaránla infame vida de unaestúpidaburbuja de coñac.5escucho tu voz,mas no es al amoradonde me llamas.(de sonetos asonantes)6Peter BaldwinKique Sánchez.

Poema para pisar/Pisa para poemarLos versos son verdades compartidasatan esclavizan arrancando fuerte mis palabrasconfunden la madrugadala alondra abre mi memoriaVisto de luz mi cuerpocon versos que azoran el placer con el dolory se agarran y se necesitan y me llevan lejosConvencen y me gritanacercan deprisa mi olvidocolgándose de una obscura nubeque rompe en llantoLos versos me despiertane inquietan profundamente separándome de los sueñosde que entre recordar e imaginar te acuestas.7Oliva Julio FernándezTe vi escondido en tu sombratus ojos negros se perdían en la nochehuidizos de los míosNo mostrabas el sentimientolo ocultabas sin hacer ruidoyo percibía el latido de tus venasy las arenas de tus zapatosEras un luto respirando con años de cansanciotu excitada mente te dejó sin sueñosSonriendo desde mi más profunda tristezate acunaría8

Un día, empecé a vislumbrarun hilo de luz y me pregunté:¿Esto que mis ojos ciegosperciben será real?.A David, alma sencilla y poetaY la luna apaga su crepúsculoen el borde de tus labios.Qué dulce es contemplartedesnudo, sin la aureola de los versos.Hasta parece que fueras mío.En un instante mi cuerpo deseará ser bruma incendiada por el alba,para que me escribas y admiressobre un papel en blanco,para que me acaricies infinitamentecon tus ojos y tus dedos.Mientras tanto,qué dulce es contemplarte,sentirme tu musa bajo tus párpados cerrados.Mientras tanto,porque el poeta sólo es hombrecuando está dormido.9Poco a poco ese fulgorse fue haciendo más y másperceptible, y el pozo ya no parecíani tan infinito, ni tan abismal.Sentí cómo me acercaba,cada vez más rápido,y cómo con mi mano,casi podía tocar la claridad.Cuando pude verme fueradel tenebroso pozo,experimenté por fin la sensaciónde respirar, de ser y de vivir.10Eva DomínguezSoledad CubaEl pozo era inmensoen su oscuridad,y profundo en su silencio.

Mr. AshdownAntonio SánchezEl Dolor fue obligado a la cena.Su anfitrión, el Amor.Ambos saludan a la Espera,quien se sienta y disculpael retraso del cuarto convidadoBáltico la Venganza ¡Dolor que me duele,Amor que me ama!¡Espera que tarda,Venganza que vuelve!En blancos arenaleslamidos por el Bálticouna lenta cereza de ámbarfragua la madrugada.Río de grietasMar que desierta.No hay noche en la nochesolo destilado amanecer.¡Corre Mar!, ¡corre Río!,¡dejad vuestro cauce al frío!Valles de lastre,de Sombras mojadas.Ondas veloces quisieron querersemezclando sus aguas.Como bisontes, derrotadospor la belleza fría y azul,acudimos a morir a la costa.Angosta camina y sincera cruzada,sirvió su destino a pie de montaña.¡Qué risa tan dulce caricia salada!,besaron un lago de amor que se ama.Nuestras lágrimas:el más licor más suave.1112

Experiencia,canela que tu boca sopla y cae en mi ojo,mi ojo que te mira fijamente, tratando de descubrirlo que piensas y lo que sientes.Comunicación por pensamiento sin lamento posible,predisponiéndome al sentimiento, divago en sensacionesencontradas después de mucho buscar.En la carrera la fatiga es normal,la libélula encendida se posa cerca de mi mente,si yo te contara la cosa más rara que me ha pasado,sería intentar divertirme, mostrando la huchamientras pido limosna en forma de energía,en forma de granos de arena.Lo admirable no está en lo que vivosi no en lo que escribo, en cierto modosoy culpable de que las cosas sean como son,de que, más o menos, todo siga igual,un colchón de fakir donde soñar, gemir y descansar,tumbar el 8 y contemplar ensimismado el vuelo de la libélula,mutilada ya a estas horas.Antaño volaba encendiendo concienciase incendiando el normal transcurrir del tiempo.13Te diluyes en el silencioso cobijo de tu sombramientras te sumerjo en aguas turbias.Tu transparencia se arrastra por la ciudad.Me entristece,me angustia,me anochece,me vacía No alcanzo a ver en las sombras.Mi orfandad se queda sin brazos,Descalza;camina a tientas por caminos húmedosfríos y empedrados.Me ato de manos,me atranco,me desconsuelo,me dejo Una impalpable brisa,desfila con mi aroma en tu piely me diluyo contigocuando me rozas barajando mi pelo-tramposo tahúrcon el as de corazones en la manga.14Mónica VilaMarcos de la FuenteEl vuelo de la libélulaEl juego del tahúr

Mágoa, Miguel, porque esta noitepase o que pasedesesperado, desesperadosó nove versos máisLuces, sombras do meu cuartoUnha vida que cabe nun baúlEse sentimentocoma o doce arrecendo do marLongo camiñoQuero vivir intensamentetantos mares, tantas terrasO sentido de vivirmade in Galiza.15En la espera de la tierray donde la evolución continúaen el espejismo del tiempode la hora atragantadala espina en la boca del chimpancé heridopoco importael rastro y alambreel sexo furtivohemos cumplidoen un millón de distancias atrás en la lejanía¿no?carretera de desiertotierra de escorpionesagua atragantada en el iceberg derretidoel futuro es una broma en un cigarroen donde sólo hay ceniza16Juan González DomínguezInchan os ventres enfermosMiguel Rubinos CondeEu pertenzo á terraeu pertenzo á furia

Letras desde la distancia(espacio reservado a las colaboraciones recibidas de nuestros lectores a través de la red)Puro cuentoEl dinosaurio todavíaEl atravesadoCARLOS SEGOVIAEDSON FERNÁNDEZCuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí. O así le llamaban losdemás; dinosaurio a voz en grito. Había comenzado por enfundarse trajes a lamoda, eso sí lo recordaba. Primero aquellas imitaciones de pequeños animales;luego de forma gradual, y sin indicio alguno de culpa respecto a lo enfermizode sus probaturas, llegó a convertirse en aquel enormísimo ente antediluvianoque le venía grande. Entendió que no debía ser descubierto bajo el aparatosoatuendo; que nadie debía ver su rostro, oculto tras la facha chiflada que lecomprometía por una inexplicable falla del engranaje que distribuye sueño yvigilia. Ahora entiende que una única vía libera del traje de dino y los ojoscuriosos que observan de arriba abajo su metamorfosis: volver a dormir.Sin títuloEMILIA OLIVAestá listo el pilón, reverdece lahierbacenicientas emergen las hojasen las ramas de los roblespor horizontal, al nacer dejó a su madre hecha un amanecer tardío. Enemigoinvoluntario de los demás, y aún más, un flagelador de sí mismo. No podíaevitar estar siempre en medio, para desgracia suya y de sus contrarios. En vez decaminar pisaba, avanzaba entre disculpas y ellas no se desprendían de su boca.Era cabezudo en los cines, gordo en los pasillos, muy orejón en las aceras,salivoso en las comidas y narizón al doblar de cada esquina. Todo su físicosobre las rocasamarradas las raíces a las grietasvuelvencomo cuerdaslos brazos de la hiedraopositaba contra él. Su cabellera escapaba aterrorizaba pero nunca llegaba elno volverás con la hoz ni laguadañadientes como serpientes, se enrollaban entre sí abatidos en una feliz indisciplinala tierra ya no guarda las huellas detus pasosparedes y derribaban transeúntes. Los pies eran tan largos que sólo una zancadaestás aquí, sobre el talud de piedrascepillarse los dientes hacia arriba, que nunca pudo salir derecho por las puertashas dejado las piedras apiladasmana el aljibe, en el decliveHubo un hombre en pleno a través, contradicción hecha carne que,se puede oír tu llanto débilen el agua que mana de la rocay cae, se expande en charcorezuma entre la hierbadesierto de la calvicie. Los ojos evadían sus responsabilidades, uno huía de laluz, temeroso, y el otro hacía de su cuenca trampolín. La nariz apuntaba a lafrente y mientras la boca estaba en ¡Fuera!, el mentón aún estaba en ¡Listos! Suscon tal de evadir la responsabilidad del morder. Las orejas daban sombra a lasbastaba para molestar a cientos. Desgraciado era el atravesado, que sólo podíani bajar una escalera sin tenerla que subir otra vez hasta verse obligado a saltarpor las ventanas. No había trabajo a su medida. Si pulsaba una tecla de unordenador, pulsaba las demás; si agarraba un fardo pesado, caía vertical; ynunca fue capaz de llegar a un sitio en línea recta. Un día se cruzó delante de1718

un coche intentando proteger a un amigo y fue atropellado, pero su virtud asaber qué hacer con él, pero finalmente la tierra, ante tanta indecisión, aumentóinsistir en ser contrario le hizo repeler lo horizontal y por eso se vio vedado parasu volumen y el orden fue por fin restablecido.morir. Durante unos años se malganó la vida escoltando a potentados, mafiososy tiranos amenazados. Por su cuerpo pasaron sin éxito balas, ácidos, puñales yBreve historia de un planetagranadas; al momento quedaba restablecido, y si caía abatido, rápidamenterenacía fénix y desacato de la muerte. Su antídoto contra la muerte preocupabaCARLOS VÁZQUEZa las mentes rectoras del orden universal y urgía tomar una decisiónEn el instante mismo en que Arnaldo se mostró ante todos lospresentes bajo la brillante cúpula dorada, experimenté la sensación de estarcontemplando a un ser totalmente desconocido.Arnaldo había sido un niño trágico en el pasado, solitario en ocasiones, con undenodado afán por la libertad, que al igual que al resto de habitantes de lametrópoli en sus inciertos inicios, le resultó totalmente esquiva.La conquista de aquel pequeño mundo sacudido por los vientos solares y en elque nos habíamos aposentado, había logrado dar sus frutos esforzadamente yahora podían admirarse con orgullo centenares de ríos y profundos vallescolmados de vegetación.Los tenaces habitantes de la metrópoli, pues, habían logradodefinitivamente dar forma a un planeta sin vida. Algo impensable, y quedespertó la admiración de pocos y la codicia de muchos.En la tercera era de la gloriosa metrópolis de Marte todo parecíaadquirir un sentido extraño y desproporcionado desde sus inicios, así que enabsoluto me preocupé de aquella visión aparentemente inquietante y di porterminada la misión, que no era otra más que la de responder activamente acualquier tipo de respuesta desproporcionada de alguno de los planetas vecinos;todo ello a pesar de que la paz se había instaurado y nada habríamos de temer.Terminada la ceremonia, me retiré a mis habitaciones. Habría departir con la salida del sol y tomar un vehículo que me alejaría de mododefinitivo de aquel planeta, al que me unían una serie de vínculos. Si cabe, elmás recio de ellos era Arnaldo, único vínculo real con aquel mundo polvorientoy helado, en sus comienzos, del sistema solar.Cerrado este primer capítulo de la historia del planeta dio comienzo lasegunda era, a la que habría de denominarse Europa en un más que insólitointento por unir los lazos tanto tiempo separados de los habitantes de lametrópoli con el malogrado planeta Júpiter.trascendente. Aquel desgraciado, al no encontrar bien en la dicha material seabandonó a las causas perdidas y dejó a sus tiranos sin su pecho. Viajó a paísesnecesitados, neutralizó misiles con su cabeza recta, bebió aguas encolerizadas ylas destiló en orina pura y limpia para los sedientos, sirvió de soporte a ciudadesa punto de desmoronarse, separó mares con sólo cruzarse con ellos favoreciendoel peregrinar de los emigrantes, apagó volcanes con su culo, coció heridas deterremotos y detuvo la caída de muchos aviones con sólo atravesarse en elcamino. Pero como nada es para siempre, al atravesado le llegó su hora, y yaque la muerte no pudo disponer de él, todo el horizonte se despegó pararecibirle en su seno. Allí quedó, suspenso y vertical. Allí, en el auténtico confínde los confines, vio como en sueños el lago donde reposan las ideas imposibles.Sobre las aguas de cristal se deslizaban felices criaturas insustanciales, mientrasen el fondo yacían en perpetua enemistad las esencias de lo opuesto. Allí, labelleza mata con sustos, las sombras quieren pisotear sus cuerpos, las lenguasson bocas, hay cuerpos sin torsos, curvas giratorias, redondeces cuadradas yodios aman